AICHI B7A2 RYUSEI - GRACE 1/48 Hasegawa Kit N° 09149
AVIONES 1/48

Continuando con su cada vez más respaldada tradición de buenas maquetas Hasegawa lanzó al mercado el Aichi B7A2. Sobre todo en el tema de aviones japoneses es donde Hasegawa hace especial énfasis a la hora de respetar detalles, versiones, terminado de las piezas, etc. El B7A2 no es la excepción.

La amplia caja contiene dos bolsas de plástico, una con los sprues del fuselaje, las alas y las piezas menores y otra con las transparencias y las calcas. Las piezas, en plástico gris de buena calidad, no presentan rebabas ni torceduras en ningún caso.

 

Historia

Apodado en el código aliado “Grace”, el Aichi B7A2 fue el más grande avión embarcado de la Armada Imperial Japonesa durante la segunda guerra mundial.

Compartía el diseño de sus alas con el F4U debido al mismo motivo, la necesidad de despejar la hélice (de 3.5m de diámetro) del suelo sin tener que usar un tren muy largo.

El Grace volaba muy bien pero nunca tuvo un papel importante debido a que entró tarde en la guerra y además su producción fue muy limitada. El desarrollo de este avión comenzó en 1941 cuando la Armada emitió unas especificaciones para un bombardero de ataque que eventualmente reemplazaría al torpedero Nakajima B6N y al bombardero en picada Yokosuka D4Y.

El nuevo diseño debería acomodar 2 bombas de 250kg o seis de 60kg en una bodega, o bien un torpedo de 800kg suspendido debajo del fuselaje. Además se requerían dos cañones de 20mm montados en las alas y una ametralladora de 13mm para defensa en la parte trasera, una velocidad de 570 kph, un alcance de 3200km y que igualara al Cero en maniobrabilidad. Desde el principio se pensó en un motor grande y potente para cumplir con las especificaciones y se le ordenó a Aichi utilizar el Nakajima Homare 11 que estaba en el rango de los 1800-2200 caballos. El motor se encontraba todavía en desarrollo y era comparable al Pratt & Whitney R-2800.

Algo interesante que incorporaba el diseño era que ambos alerones bajaban hasta 10 grados acompañando a los flaps y así contribuir como dispositivos hipersustentadores pero sin perder su movimiento diferencial para el control del alabeo.

Aichi completó el primer prototipo en Mayo de 1942 pero problemas con el motor y otras dificultades impidieron la producción hasta Abril de 1944, además de haberse cambiado al Homare 12.

Aichi y la Marina establecieron las líneas de montaje, una en la fabrica principal de Aichi en Funakata y otra en el arsenal aéreo naval de Omura. Lamentablemente al poco tiempo de haber iniciado la producción, un terremoto destruyó la planta principal en Mayo de 1945. Se habían producido 80 aparatos aparte de nueve prototipos. El arsenal produjo otros 25 para un total de 114. Agravando este problema estaba el hecho de que ya no quedaban portaaviones desde los cuales operar por lo que el B7A2 quedó relegado a operaciones desde bases terrestres y misiones kamikaze al final de la guerra.

El Kit

Continuando con su cada vez más respaldada tradición de buenas maquetas Hasegawa lanzó al mercado el Aichi B7A2. Sobre todo en el tema de aviones japoneses es donde Hasegawa hace especial énfasis a la hora de respetar detalles, versiones, terminado de las piezas, etc. El B7A2 no es la excepción.

La amplia caja contiene dos bolsas de plástico, una con los sprues del fuselaje, las alas y las piezas menores y otra con las transparencias y las calcas. Las piezas, en plástico gris de buena calidad, no presentan rebabas ni torceduras en ningún caso.

La hoja de instrucciones es clara y lógica pero trae los colores solo de Gunze, además que algunos éstos, como los del interior están mal.

El nivel de detalle de todas las superficies es exhaustivo pero no exagerado, por ejemplo no hay remaches moldeados en los paneles, protuberancias de las que a 1/48 no se verían. El panelado es en bajo relieve, muy delicado y presenta dos o más tipos de profundidad y grosor. Si hay que mencionar que algunas piezas tienen las marcas de los “eyectores” de los moldes, pero son piezas pequeñas o cuando se encuentra en piezas grandes es en lugares donde nos se ven mucho.

El interior está compuesto por más de una docena de piezas que presentan consolas de radio, tableros, asientos, paneles laterales cargados de pequeños aparatos, palancas,etc. El detalle aquí es suficiente no necesitándose aftermarket.

Los bordes de fuga de las alas son bastante filosos, cosa no menor, y los flaps vienen retraídos. El detalle de los pozos de las ruedas es aceptable y esta moldeado en la mitad de arriba del ala. Los flaps del cowling se pueden hacer cerrados o abiertos y son lo suficientemente delgados. En el motor se detalla únicamente la primera ronda de cilindros pero con un buen nivel, faltando solo el cableado. Talvez, la falta de los cilindros traseros no tenga mucha importancia ya que el gran buje y la hélice cuatripala cubren bastante la zona.

La bodega de bombas presenta un muy buen detallado y se pueden hacer las compuertas cerradas o abiertas. El armamento consiste de un torpedo.

Las 5 piezas de la cabina son bastante delgadas y translúcidas pero no tan delgadas como para posicionarla abierta. Además se incluyen las luces de navegación de punta de ala y el colimador.

Calcas y versiones

Las calcas prevén tres diferentes versiones. Dos del Cuerpo Aéreo No752, y otro del cuerpo Aéreo de Yokosuka. Es de destacar que una de las versiones lleva los “Hinomaru” verdes lo cual es interesante y raro.

FICHA TÉCNICA
Fecha de la Revisión Mayo de 2007
Fabricante Hasegawa
Objeto Aichi B7A2 Ryusei - Grace
Escala 1/48
Número de kit JT49 / 09149
Material utilizado plástico inyectado
Pros alto nivel de detalle, buen encastre de las piezas, buena terminación
Contras algunas marcas de los eyectores del molde
Nivel requerido intermedio
Precio de ref USA USD 25,00

Conclusión

El B7A2 de Hasegawa es otro ganador y considero que por lo menos a simple vista es una fiel representación del aparato real, además es el único en escala 1/48 y es improbable que algún otro fabricante se dedique a sacar otra maqueta de este avión en esta escala.

No pretendo idealizarlo ni mucho menos, ya que hay que confirmar su fidelidad en el armado y seguramente tenga sus “problemitas” ya que el kit perfecto aún está por hacerse.

De todas maneras, por nivel de detalle, por la rareza del tema, calidad y terminado de las piezas creo que vale lo que cuesta (en EEUU unos 25 dólares). Por lo que pude averiguar es el mejor en cualquier escala y eso probablemente es lo mejor que se pueda decir de una maqueta. Definitivamente recomendado!!

Gerardo González